Te espero
donde siempre esperé por ti.
Donde mueren las rosas que nunca te di.
Donde se queman las cartas que nunca escribí.
Donde se apagan los versos que algún día sentí.
Donde el tiempo se para y tú vives por mí.
Donde no existe el dolor, porque no puedes sentir.
Donde las palabras más falsas no nacen de mí.
Donde con una mirada me hacías feliz.
Donde se quedó mi alma, allí.
Y si algún día vienes, yo... por fin...
Todo llegará, estoy seguro.
ResponderEliminarSólo son palabras vacías. Sin un destinatario concreto... Pero supongo que todos estamos esperando a alguien hasta que llega.
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